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lunes, 2 de agosto de 2010

Relato de Silvia Fei Fei, que encontró a su familia con 11 años


Me alegro mucho de poder ofreceros este relato que nos entrega Loli, la orgullosa mamá de Silvia Fei Fei.

Como la mayoría sabéis, son introducidos en la lista de Pasaje Verde aquellos niños que superan una edad, aunque estén sanos. Dependiendo del orfanato, algunos incluso han pasado con 6 añitos, aunque lo normal es a partir de 8 o 9 años, otros además necesitan ayuda médica.

Muchos de nosotros nos asustamos cuando nos hablan de niños ¿mayores? y cuando leemos estas experiencias nos damos cuenta que simplemente son NIÑOS, que su adaptación no tiene porqué ser tan difícil como creemos y que tienen mucho que dar y recibir.

Silvia Fei Fei además de ser una niña encantadora, es guapísima, la primera vez que vi su imagen me impactó...



En nuestra casa hoy, hay mucha luz.

Nosotros empezamos con la adopción en el 2006 pero hasta el 4 de abril de 2007 no registraron nuestro expediente. Teníamos una idoneidad de 0 a 3 años pero la espera, en nuestro caso, sirvió para reflexionar y pensar que nuestra hija probablemente llevaba tiempo esperándonos.

Aquí en España no encontrábamos mucha información sobre niños adoptados mayores y queríamos leer y saber de las experiencias de otros padres. Sinceramente, pasaba horas en el ordenador y llegó incluso a ser una obsesión. Gracias a los foros americanos empecé a conocer blogs de padres que habían adoptado a niños mayores y pudimos ver que simplemente eran niños, daba igual la edad.

Nos pasamos a pasaje verde para un menor de 7 a 11 años, nos costó bastante convencer a menores de nuestra decisión. Aquí en Las Islas Canarias nadie había adoptado a ningún niño de China de más de 5 años, lo que tenía que haber sido algo sencillo, ya que yo contaba con 43 años y mi marido con 55, y no era descabellado pensar en un niño más mayor. Por fin, a primeros del 2009, teníamos nuestra idoneidad.

No me quiero olvidar de cuantas veces llamé a ACI y lo bien que me atendieron y cuanta información recibí de ellos. En aquel entonces, nuestra hada Esther, y luego la maravillosa Carmen, y también Sandra en Madrid, que me aguantó 5000 llamadas. El 10 de marzo de 2009 sobre las 12.30 de la mañana me llama Esther y me dice que hay una niña de 11 años y que justamente ese día es su cumpleaños. No me acuerdo que más me dijo, simplemente empecé a llorar y me dio una especie de fatiga y sólo pensaba que por favor no me diese ahora nada que por fin teníamos una hija!

Llamé a mi marido y de este día lo demás que recuerdo son clínex, clínex y clínex! Sabíamos que ella tenía que aceptarnos como padres, al tener más de 10 años, y con eso hasta que no nos llegó la PA casi no dormíamos nada. Por fin, podíamos ir a buscar a nuestra princesa el 13 de junio de 2009.

Se tuvo que atrasar el vuelo (ya que hubiésemos volado a por ella a primeros de mayo) por la gripe A. Mi hija llevaba 11 años esperando unos padres. El viaje se nos hizo largo y duro. Íbamos preparados de que no iba a ser fácil ni idílica la aceptación (otra equivocación).

Por el problema de la gripe, nos entregarían a nuestra princesa Silvia Fei Fei en el hotel y ya nos advirtieron que todos los días nos tomarían la fiebre y se le comunicaría al orfanato. Llegó el gran día: fue levantarnos y preparar una maleta con algunos regalos. Teníamos el corazón a mil por hora, el dolor de estomago era insoportable pero por fuera intenté estar lo más tranquila posible. Nos sentamos en el hall del hotel a esperar por nuestro guía que estaba preparando en qué salón nos la daría.

Nos sentamos enfrente de la puerta del hotel para que no se nos escaparan quien entraba. Dios mío, Ricardo, mi marido, me miró y yo a él! No puede ser? Es esa nuestra hija?? Era una niña como de 6 o 7 años con un vestidito blanco y una cara de susto (ella hoy nos dice que no nos vió)

Qué va a decir su madre!!?? Era la niña más guapa del mundo!!!!! Y os aseguro que cuando intenté levantarme no pude, me ganaron los nervios. Iba con dos cuidadoras y con un señor que era el director. Corrimos a por nuestro guía y le dijimos que nuestra hija ya había llegado. Nos fuimos a la habitación que nos habían preparado para el encuentro y yo le decía a mi marido: no llores, no vayas a llorar que la niña se puede asustar! y él me contestó: pues empieza a secarte las lágrimas.

La psicóloga nos había dicho que no la agobiáramos, que no la abrazáramos, que tuviéramos un poquito de paciencia pero claro, te ganan las ganas y en cuanto entramos a la habitación le di un beso y recuerdo cuanto miedo había en su cara (hoy en día sabemos el miedo que sentía y no sé cómo pudo aguantarlo).

Solo pudimos sacar una foto de ese momento porque éramos incapaces de grabarla, ni de sacarle fotos tanto por el susto que llevaba ella como por los nervios nuestros. Era muy pequeña con un pelo negro precioso y largo y llevaba la talla 6 o 7 que no parecía para nada que tuviera 11 años cumplidos. Con lo que le gustan los regalos, en el momento de la entrega no abrió nada ni miró nada. Nos fuimos a la habitación y ahí empezamos a notar el cambio, fue mirando poco a poco las cosas a medio sonreírnos y a hacernos los padres más felices del mundo. Solo dos horas más tarde ya me daba la mano y nos echaba sonrisas tranquilizadoras, creo que ella vio que estábamos más nerviosos que ella! Comió perfectamente, quería imitarme en todo lo que hacía y noté como tiraba muchísimo más por su padre.

Por la noche, ya nos empezó a enseñar todo lo que sabía hacer de gimnasia, nos tenía anonadados. Esa misma noche, se despertó y nosotros habíamos llevado un libro que se lo mostramos todo ese día con dibujos y palabras en chino para intentar entendernos. Y buscaba el libro, miraba y miraba y nosotros no entendíamos que es lo que quería hasta que nos dimos cuenta que había tenido una pesadilla y que quería acostarse con nosotros. La entendimos con muecas, para ella fue una noche de pesadillas y para nosotros un sueño dormir con nuestra hija en el medio (no sabéis cuánto me vuelvo a emocionar recordándolo).

Del resto del viaje os puedo decir que fue mejor que una luna de miel, nuestra hija nos lo ponía todo fácil y alucinaba con cualquier cosa ya que ella tampoco había visto nada de china y a través de la ilusión de sus ojos, vimos ese hermoso país. No sabéis la ilusión que le hizo la muralla china, las cataratas de Guizhou...todo!

Muchos me preguntaban cómo nos entendíamos y la verdad que al principio con un pequeño libro y con gestos realmente pensándolo ahora fue sencillo. Simplemente era que nosotros queríamos una hija y ella quería unos padres. Es verdad que lo más difícil al principio es el idioma pero también reconozco que por la cultura que recibió tuvimos pocos días de enfado y es una niña súper aplicada. Hoy os puedo contar que acaba de terminar sexto con todo aprobado que es una gran estudiante, perfeccionista una niña feliz con muchas amigas (mi vida ha pasado de ser de cumpleaños en cumpleaños), que los idiomas se les da muy bien y las matemáticas mejor.

Es muy presumida y sobre todo muy cariñosa. Ha aprendido a dar muchos besos y abrazos a reír a carcajadas, y a cumplir todo lo que se propone, solo una pega si podemos poner: estamos en la fase de que no quiere saber nada de China. Sé que es normal y que se le pasara. Le encanta viajar, pasear y todos los deportes, adora a sus primas, y la palabra FAMILIA.

Qué les diría a los que se lo están pensando en pasar por un niño mayor??? De verdad, en nuestro caso no ha sido nada difícil, es la alegría de nuestra vida y solamente un poco de paciencia con el idioma y lo demás como cualquier niño. Si queréis ver nuestro viaje más detalladamente tenemos en nuestro blog y para cualquier pregunta o duda no dudéis en poneros en contacto con nosotros.

Os pongo unas fotos de antes y del ahora y se me olvidaba comentaros que en solo un año ha crecido 11 centímetros!! Miles de besos para todos!






4 comentarios:

montse dijo...

Me ha gustado mucho vuestro relato y si algo puedo decir que a mi hija Qiao Lan adoptada con 7 años, una de las palabra mas importantes para ella es FAMILIA.

Es impresionante los niños más mayorcitos las ganas que tienen de tener una FAMILIA!!!!
y lo rápido que lo aprenden todo

thellilu dijo...

Me ha emocionado vuestro relato. Vuestra hija es preciosa y además proviene de la misma provincia de mi hija, Guizhou.
Me alegro mucho por vosotros y sobre todo por ella.
Besos desde Pamplona.
Elena, mamá de Lucía Fu Wei

adela c dijo...

Vuestra historia no solo me ha emocionado, sino que hace que no pierda la esperanza de tener un segundo hijo, y vover a China. Silvia transmite mucha dulzura y cariño.
Felicidades!!!!!!!!!!!!!

Un gran saludo desde Gran Canaria.

Adela

Gloria dijo...

Me ha encantado el relato.

A nosotros nos gustaría adoptar una niña mayor pero tenemos la duda de como ha de ser la adaptacion en la escuela.

¿Podrias explicarnos como pudo continuar sus estudios si al principio no entendia vuestro idioma?

Muchas gracias.

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