Hoy nos llega otro precioso relato, esta vez desde Etiopía. Sabemos lo mucho que os gusta leer las experiencias de otras familias y lo mucho que ayuda a tomar decisiones (da igual si es para seguir adelante, como para descubrir que no estamos preparados...). Nuestro pequeño Victor es un luchador de chocolate y menta.
Gracias a todas las familias que nos hacéis entrega de vuestra historia y con ella, un trocito de vuestro corazón.
Cuando decidimos dar el paso de nuestra tercera maternidad/paternidad (la primera adoptiva) y empezamos a informarnos lo primero que nos llamó la atención era la gran cantidad de niños que con patologías y problemas habituales estaban fuera de las listas de adopción ordinaria. ¿Qué familia biológica está a salvo de un hijo prematuro? ¿O de un hijo con labio leporino? ¿O que nazca con un problema visual o seis dedos en sus manos?